¿Cuántas veces compramos esperanzados un nuevo libro que traerá le receta perfecta para que nuestros resultados cambien? En principio nos encontramos motivados confiados en que esta vez sí encontramos justo lo que estábamos necesitando.
Pero pasa el tiempo, y junto con el tiempo, la motivación... y los resultados no llegan…
Finalmente, sumamos un libro más a nuestra amplia biblioteca.
Y una y otra vez reincidimos en lo mismo.
Una y otra vez intentamos cambiar el afuera, intentamos cambiar las acciones sin darnos cuenta que debemos ir un paso atrás. Necesitamos cambiar nuestro estar siendo en el mundo. Hay algo en ese observador que estamos siendo, que no nos permite lograr la vida que queremos, no nos permite alcanzar los resultados que nos importan.
A veces tenemos tanto miedo a cambiar, que no nos damos cuenta de que tenemos la capacidad de re-inventarnos tantas veces como lo decidamos. Necesitamos comprender que si no cambiamos el observador que estamos siendo, las cosas no van a cambiar.
Nos produce miedo el cambiar; como si fuese mejor quedarnos como estamos antes que probar, antes de equivocarnos pero buscando lo que de verdad queremos. Sin ver que equivocarnos es parte de aprender, es solo una muestra de que esta vez no hemos tenido éxito… esta vez
Pensamos – aunque no tengamos fundamento a veces para ello- que hasta acá es hasta donde podemos llegar. Es que ya tantas veces lo intentamos y no funcionó, hemos probado tantas recetas, tantas formulas diferentes…
Sin embargo, el cambio es necesario en otro lugar: a veces en nuestro modo de mirar el mundo, de mirarnos nosotros, en nuestra emocionalidad, en nuestras conversaciones internas, en nuestras conversaciones con los otros, en las creencias que sostenemos aún cuando solo nos causan sufrimiento e imposibilidades…
Si queremos lograr cambios profundos, cambios que nos sirvan y se sostengan en el tiempo; si queremos conocer y desplegar nuestro potencial, ser nosotros los que elijamos en lugar de que lo hagan las circunstancias, las personas, nuestras emociones, … necesitamos re-pensarnos, aprender y re-crearnos a partir de nuestros aprendizajes y observaciones.
"Puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente."
Lewis Carroll
Reflexionando…
¿Qué pensamientos estas sosteniendo? ¿Cuáles son las conversaciones que mantienes contigo mismo? ¿Y con los otros?
¿Qué sucede con tus emociones? ¿Sabes capitalizarlas y son un aporte en tu vida diaria?
¿Cuáles son tus estados de ánimo más frecuentes? ¿Qué cosas te deparan, proyectan y te posibilitan los estados de ánimo en los que sueles estar inmerso?
¿Cómo son tus tiempos, tus descansos, tus espacios de disfrute, los espacios de silencio, los espacios de encuentro contigo para poder escuchar qué es lo que quieres?
¿Qué mirada que sostienes ya no te sirve? ¿Qué resultados o consecuencias de malas experiencias anteriores has dejado que tiñan espacios del presente?
¿Cómo te miras a ti mismo? ¿Y a los otros? ¿Es una mirada que abre o cierra caminos?
¿Qué cosas que son importantes para tí relegaste o desatendiste?
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